El Lector (2008)La acción nos sitúa en Alemania una década después del fin de la II GM. El adolescente de 15 años Michael Berg, enferma en el camino de vuelta a su casa y es ayudado por Hanna Schmitz (Kate Winslet), una mujer que trabaja como revisora de tranvía y que le dobla la edad. Semanas después, y ya recuperado, Michael vuelve a visitar a Hanna con lo que comienza un apasionado idilio, marcado por sus encuentros sexuales, y por las sesiones de lectura de libros con las que Michael entretetiene a Hanna. Un día, esta desaparece repentinamente dejando a su joven amante totalmente abatido. Sin embargo unos años más tarde, Michael, ya estudiante de derecho en la universidad, volverá a reencontrarse con Hannah cuando asiste como espectador a un juicio donde se la juzga, junto con otras mujeres, por haber sido una de las guardianas de un campo de concentración y estar implicada en la muerte de 300 prisioneras judías.
Aunque no es una película ambientada en la II GM, ni en puridad, en la posguerra, me ha parecido interesante abordar el comentario de “El Lector” por ser una de las producciones más recientes que se han aproximado al tema del nazismo desde la perspectiva de la sociedad alemana. La película, basada en el best seller de Bernhard Schlink, titulado Der Vorleser (“El lector en voz alta”) y dirigida por el realizador británico Stephen Dauldry, cosechó muy buenas críticas en su estreno y recibió 5 nominaciones a los Oscar, aunque solo acabó recibiendo una estatuilla, la que ganó Kate Winslet como actriz principal.
Entrando a valorar el film, hay que decir que como ocurre con prácticamente toda adaptación literaria (sobre todo, reciente) que se precie, “El Lector” resulta una película que da la impresión de no haber sabido trasladar a la pantalla todos los matices del texto en que se inspira. En ese sentido, la historia que se mueve en un triple plano: el amor, el sentimiento de culpa, y los dilemas morales, comienza de una forma bastante sólida, mostrando como se entabla la relación prohibida entre el adolescente y la enigmática mujer analfabeta, fascinada por las lecturas que escucha de su joven amante. En esa primera mitad, el film avanza con pulso firme gracias sobre todo a la muy buena interpretación de Winslet en el papel de Hannah, bien secundada por la de su compañero de reparto David Kross, que da vida al jóven Michael, además de tener algunos momentos muy logrados, realzados por una elegante factura formal y visual.
Sin embargo, en la segunda mitad del film, la que muestra el procesamiento de Hannah y su posterior encarcelamiento, la historia pierde claramente fuelle. En esa parte, la historia deviene en un típico (y manido) drama judicial en el que los elementos sentimentales y morales que afectan a los protagonistas se mezclan de una forma un tanto confusa y se desarrollan de manera un tanto desdibujada, anulando el buen hacer de la primera mitad del film. De modo que la película navega hacia un desenlace que no termina de llenar al espectador, dejando muchas preguntas en el aire, amén de dar la sensación de que la historia en esa parte se ha contado omitiendo importantes matices que habrían dotado de más coherencia al relato en su conjunto. En particular, eché en falta que se ahondara algo más en el pasado nazi de la protagonista y su visión de los acontecimientos, aspecto por el que el film pasa de puntillas. Finalmente, habría que añadir que la interpretación de Ralph Fiennes como el maduro Michael flojea bastante respecto a la de sus compañeros de reparto.
En definitiva “El Lector” se queda en un título interesante en su primera mitad, y correcto en lineas generales, pero es una película a la que le falta “alma” y algo más para transmitir al espectador todo lo que apunta. Como apuntaba antes, y pese a que no he leido la novela, da la sensación de que no ha sabido reflejar en pantalla todo lo que el libro contenía. Lo mejor, con diferencia, la magnífica interpretación de Kate Winslet.
Calificación: 6/10








































































